Trios

Chicos “singles” en el mundo swinger

Controvertido es el tema de los chicos solos y su forma de actuar con parejas swinger.

Puede que por su inexperiencia, o por desconocimiento de la filosofía swinger, muchos chicos creen que las parejas son una vía fácil y gratuita de mantener relaciones.

Hay mucha tela que cortar en este asunto, ya que las parejas suelen encontrarse con chicos de todo tipo.

Comencemos diciendo que, dado que son muchas las parejas que buscan chicos, estos son indispensables en un local swinger. Sin embargo, no cualquier chico vale, y ahí es donde está el “quid” de la cuestión.

Los locales suelen limitar el acceso de los chicos a determinadas zonas dedicadas exclusivamente a las parejas. Esto lo hacen para “controlar” las actuaciones de los mismos y su interacción con las parejas que se encuentran en el local, ya que no todas van buscando chicos para sus encuentros.

En este sentido, habría mucho que discutir sobre las discriminaciones que sufren los chicos solos en los locales. Personalmente, creo que la solución estaría en asegurarse que los chicos que entran son confiables (a modo de membresía, con algún carnet o similar), lo que garantizaría que este chico conoce y cumple perfectamente con las normas de protocolo y con el respeto que las parejas merecen. Esto garantizaría la convivencia en el local entre parejas y chicos por cualquier zona del mismo sin incomodar a ninguna de las partes.

Cada día hay más parejas que sienten el morbo de hacer tríos con chicos. Eso no quiere decir que sólo hagan eso, pero si es verdad que casi todas las parejas en algún momento sienten la necesidad de compartir cama y sexo con otro hombre.

El problema es que, como siempre, NO es con cualquier hombre.

Para comenzar a dar ideas sobre lo que las parejas buscan, tenemos que desterrar la idea de que las parejas solo buscan chicos jóvenes, guapos, bien formados, y dotados. Es un error pensar que los que no son así no tienen nada que hacer.

Las parejas normalmente no buscan chicos perfectos. La gran mayoría buscan algo que toda mujer busca; educación, higiene, elegancia y saber estar. Con estas cuatro cualidades todo hombre tiene sus posibilidades.

Educación

Cuantas veces algún chico me ha preguntado cómo hacer para acercarse a una pareja.

Mi contestación es siempre la misma: con educación. La educación permite abrir el camino al dialogo. Sin embargo, resulta más efectivo un juego de miradas entre el chico y la pareja. Será esta última la que con sus miradas “indicará” que puede acercarse con la debida educación.

Ej.: “Buenas noches, ¿os molesta que me siente aquí?

Perdonar, estoy solo y si no os importa me gustaría presentarme. Me llamo…

Higiene

Conviene recordar que cuando vamos a un local liberal siempre hay que seducir. En el 90% de los locales la edad media de las parejas es de 35 a 60 años, por lo que si queremos atraer a las personas de esa edad tendremos que intentar adecuarnos a sus maneras.

Es decir, que unos vaqueros rotos, una camiseta arrugada y sudorosa y unas zapatillas de deporte sucias, no nos ayudarán para nada, es más ya os garantizo chicos que difícilmente se acercarán a vosotros y evitarán que os acerquéis.

Con esto no quiero decir que haya que ir con esmoquin o con corbata. Pero siempre seduce más un hombre bien arreglado, con su camisa y sus pantalones bien planchados, además de bien afeitado o con la barba arreglada si la lleva, y oliendo a limpio o a un buen perfume, tiene el segundo paso conseguido. El primero es sentarse a hablar, el segundo es causar buena impresión.

Elegancia

Una vez que ya hemos hablado de la vestimenta, este punto se refiere a la elegancia personal (lo que los franceses llamarían “Charme“). Si gracias a la educación hemos conseguido sentarnos a hablar con una pareja y lo de la higiene está superado, ahora hay que ser elegante en el resto de nuestras actuaciones. Me refiero a la conversación, a las miradas, a la actitud. De esto va a depender en buen grado el éxito o fracaso de la seducción.

Una conversación amena y educada a cualquier mujer o pareja le agrada. Sin embargo, conversaciones anodinas interminables harán que la pareja se excuse y se marche.

Tampoco hay que aburrir con temas inocuos por el hecho de sacar conversación, y saber cambiar hasta dar con algo que a la pareja le interese. Luego, si hay que hablar de sexo, se habla. Para eso estamos en un local swinger. Pero siempre intentando saber los gustos de la mujer, lo que le gusta y lo que no. Para que si luego vamos a estar con ella no llevarnos un fracaso.

Los tacos, o el contar experiencias con otras mujeres o parejas no suele ser del agrado de nadie, ya que siempre pensarán que cuando termines con ellos harás lo mismo con la siguiente pareja.

Cuando habléis, hacedlo siempre con los dos. No solo con la mujer, pues si en algún momento el hombre se siente desplazado, automáticamente él os apartará. Recordad que ellos son una unión inseparable y están juntos en SU juego. Sí, el juego es de ellos.

Elegancia en las miradas. Salvo que ellos os lo pidan, no miréis descaradamente al pecho o piernas de la mujer. Mirar a los ojos, que es por donde las personas nos comunicamos y por donde la seducción entra más directamente.

Saber estar

Me refiero a que en este mundo, al igual que en todos los sitios, las cosas muchas veces no se consiguen a la primera. Hay que tener paciencia y si ese día la pareja no está por la labor, al menos te han conocido y si les has causado buena impresión, la próxima vez que os veáis, seguro que te saludan.

Y si has estado con ellos y has tenido la suerte de que te han permitido compartir su intimidad durante un rato, al terminar hay que seguir manteniendo la elegancia.

Si salen a la barra, agradéceles el tiempo que habéis compartido. Ofréceles el tomar algo, (o quizás los hayas invitado ya antes durante la “fase de seducción”). Quédate con ellos un rato, al menos continuar la conversación durante algunos minutos más.

Muchos chicos, según terminan, se marchan sin decir ni siquiera adiós. Y otros se pasan y empiezan a pedir teléfonos, etc.

Conclusión

En el Mundo Swinger NO todos los chicos tienen cabida. La seducción es muy importante. Los chicos no “ligan” por ser jóvenes y guapos, ya que muchas parejas precisamente evitan eso. Allí nadie va a enamorarse. Van a pasar un rato, y sin duda lo harán con quien mejor sepa comportarse.

Aunque sea una obviedad, nunca hay que estar pasado de copas, nunca hay que molestar o acercarse con grosería, nunca hay que aprovechar el momento que el hombre va al servicio para entrar a la mujer y siempre hay que cumplir las normas que el local impone, para evitar ser expulsado del mismo.

Recuerda que entrar a un local swinger como hombre solo es un privilegio y siempre querrán a los que mejor sepan comportarse, conozcan a la perfección su papel entre las parejas y comprender este mundo.