Sexualidad

Squirt. Lo que siempre has querido saber

¿Has oído hablar del squirting? Seguro que sí. El término es un poco reciente y se hizo popular desde hace algunos años por el auge que han tenido las películas para adultos con este tipo de escenas.

Proviene de la palabra “squirt” que  en nuestro idioma significa “chorro” y hace referencia a la eyaculación femenina, caracterizada por la descarga abundante de líquido.

El tema fue tabú durante mucho tiempo, no solo por la cohibición del placer femenino, sino porque se pensaba que dichos líquidos eran escapes de orina.

En la actualidad despierta el interés tanto de hombres como de mujeres, puesto que no es un simple orgasmo convencional y es sinónimo de máximo placer. Por tanto, los orgasmos en los que se produce la eyaculación proporcionan un intenso y extremo placer.

Y te preguntarás, ¿pero cómo se consigue? Pues las personas que lo han experimentado comentan que se consigue mediante una estimulación vigorosa de la zona G y del clítoris.

Cuando algunas mujeres alcanzan el clímax, experimentan de manera involuntaria una descarga de líquidos similar a la orina, y esto es lo que se conoce como squirting.

¿Que es realmente el squirting?

La excreción no se debe confundir con la eyaculación normal (en la que la mujer expulsa una pequeña cantidad de líquido espeso o lechoso a modo de flujo vaginal), sino que se debe referir a la expulsión de líquido acuoso que se libera, literalmente, “a chorros”.

Proviene de las glándulas de Skene, las cuales están ubicadas alrededor de la llamada “próstata femenina”, cuya función es recoger la lubricación para luego transportarla por los canales directos de la uretra.

El tamaño de estas glándulas varía en cada mujer, y es por esto por lo que muchas tienen dificultades para conseguir un squirt.

Sin embargo, estas glándulas, a medida que se masajean, se van hinchando ligeramente, por lo que es más fácil identificarlas con los dedos.

El squirting puede adoptarse como un reto y objetivo de búsqueda para las parejas. Sin embargo, muchas deciden experimentarlo solas, a través de la masturbación.

Lo más importante es centrarse en el objetivo, hacerlo con calma y no desistir si no se consigue en el primer intento, ya que es normal que no lo consigáis en las primeras veces.

¿Como sabemos que estamos lográndolo?

Cuando estás a punto de alcanzar un squirt, experimentas una sensación similar a cuando quieres orinar. No te detengas, sigue relajada hasta que consigas liberarlo.

Para facilitar la contracción de los músculos antes del squirting, es conveniente mover la pelvis hacia adelante, apretando los glúteos.

De este modo sentirás más placer aún y, en minutos, comenzarás a sentir esa sensación de querer venirte a chorros.

Saluda al orgasmo más increíble de tu vida

Definitivamente, el orgasmo que se alcanza con el squirting no es lo mismo que el que se siente al estimular la zona G. Una vez que sientes que te vas a hacer pis, unos momentos después ahí está: un orgasmo que recorre toda tu espina dorsal. Suave y lento, pero liberador.

El debate del squirt y el pis

Bienvenidos a uno de las grandes debates de la sexología. Al respecto, existen varias hipótesis. La más consolidada explica que el squirt sería un descontrol temporal de la hormona vasopresina, encargada de mantener la orina en los riñones. Vamos, que esto sería pis. Sin embargo, otros estudios recientes señalan que, pese a ser parecidos en su composición, entre estos dos fluidos hay una diferencia importante: el squirt contiene PSA. La orina, no. Y ¿qué es el PSA? Pues es líquido próstatico, propio de los hombres y que –¡sorpresa!- también existiría en las mujeres. Lo cual significaría que las mujeres tenemos algo parecido a una próstata en nuestro interior. Las glándulas de Skene son una forma de llamar a ese órgano, excitarlo y sentirlo. Durante el orgasmo, habiendo estimulado estas glándulas, podremos apreciar la salida a chorros del líquido y PSA a través de los orificios parauretrales, que como vemos son un conducto distinto al meato urinario.

Ahora que lo tienes claro… ¿cómo conseguir el squirting?

Como lo prometido es deuda, a continuación te damos unos consejitos para que lograr el squirting sea más efectivo:

  1. Relájate: primero de todo debes estar convencida de que lo quieres hacer así que, relaja tu mente y déjate llevar. Puedes probar respirando lentamente durante unos minutos y concentrándote en la respiración. Otro truco que también funciona es concentrarte en la manera en la que tu pareja sexual te toca, o mejor, que tu pareja te vaya tocando siguiendo tus indicaciones… procura disfrutar con cada estimulación.
  2. Conéctate con la experiencia: y es que, a veces, nos preocupamos demasiado por la meta – conseguir el squirting – y nos olvidamos de disfrutar cada segundo de la experiencia sexual. Estar demasiado enfocada en llegar nos puede privar de pasarlo bien y, por tanto, alejar nuestra meta cada vez más.
  3. Lubrícate: si ya sabes que tu objetivo es conseguir el deseado squirting, y que nuestro principal aliado será la zona G, no dejes de lado una ayudita extra. Te recomiendo que pruebes la crema Lluvia de Amor, de Shunga que aumenta la sensibilidad de la zona G y lo hace más… amigable. 
  4. Estimula: puedes hacerlo con tus dedos, con el pene de tu partner o con un juguetito sexual. Estírate, relájate y disfruta. Cuando estimules tu zona G debes ir probando, cambiando el ritmo y la forma de estimular. Te recomendamos a Genio, creado especialmente para llegar a la zona G gracias a su punta curvada y a su tamaño perfecto.
  5. ¡No te olvides del clítoris! El squirting requiere un trabajo en equipo entre la zona G y el clítoris, así que, mientras estimulas uno, no olvides de darle amor a nuestro querido amigo… escúchalo y tócalo como él te pide.
  6. No te alarmes si sientes ganas de orinar… Si buscas conseguir el squirting es una sensación que seguro sentirás. Que te sirva como pista para saber que vas por muy buen camino.

Unos vídeos didácticos publicados por sexólogos te ayudarán a orientarte para iniciar tu exploración y llegar a consegirlo.

Esperamos que te haya gustado este artículo, y si decides explorate, ¡felices chorros!. Cuando lo hayas conseguido, de seguro habrás encontrado una fuente de placer tan grande como no conocías, y la practicarás con frecuencia.