Swinger

“Swingers” versus “Liberales”: ¿Son lo mismo?

Provenimos de un modelo “¿ideal?” de relación amorosa monógama y exclusiva que se mantuvo durante años por la presión que la religión mantuvo sobre la sociedad y sobre la política durante siglos. Y además, desde finales del XIX, esta pareja debía originarse en el enamoramiento, y no en el pacto puramente patrimonial. Incluso antes del XIX los matrimonios monógamos eran literalmente pactados, sin tan siquiera la existencia de amor. Este “ideal” (entrecomillado) es muy difícil de mantener en estas condiciones, por eso muchas personas optaron por el adulterio a escondidas.

Desde finales del XIX y hasta hace relativamente poco tiempo, estábamos en un modelo de monogamia exclusiva y sucesiva basada en el amor, pero que había que mantener para “toda la vida”. Varias parejas de alrededor de un binomio firmado y sellado que había de mantenerse “hasta que la muerte los separe”. Con el engaño como salida para situaciones puntuales o para cambiar de pareja.

Siempre ha habido parejas con acuerdos diferentes. Señores con amantes además de esposas (lo más frecuente) y señoras con amantes además de marido. El cornudo consentido no fue siempre un hombre humillado, algunos incluso conocieron la felicidad (cuckolding).

Estos acuerdos fueron siempre secretos y perseguidos. Cornudo viene del escarnio al que en cierta época fueron sometidos aquellos hombres consentidores de la infidelidad de sus mujeres. Este escarnio consistía en pasearlos por la villa o ciudad, en una mula desnudos y con unos cuernos en la cabeza. Detrás de ellos iba la mujer, también sobre una mula, con la obligación de azotar al marido. Y detrás el verdugo azotando a la mujer.

A partir de los cincuenta, con el inicio de la apertura sexual de Occidente, varias personas decidieron no seguir el mandato social (y eclesiástico) de la exclusividad y la monogamia de forma organizada. Esta apertura sexual se empezó a hacer pública a mediados de los sesenta, generando una corriente que, hoy en nuestros días está extendiéndose a una velocidad vertiginosa.

Estas personas se denominaron en algunas ocasiones swingers y en otras liberales. Pero  ¿Son lo mismo? ¿Son diferentes? ¿Deben estar en espacios diferentes? A estas preguntas intentamos contestar durante este artículo.

Ante todo, quepa destacar que la opiniones son diversas, por lo que más que un artículo informativo, debería verse como un argumento inicial de apertura de un debate, y donde todas las opiniones pueden (y deben) llegar a un consenso general entre vosotros.

Convengamos lo siguiente:

  1. El Ambiente liberal (también llamado Lifestyle) engloba a todas aquellas parejas con mayor o menor grado de apertura sexual a terceras personas.
  2. Las parejas swinger son parejas liberales cuyo pacto establece que deberán siempre tener contactos con parejas o terceras personas estando los dos presentes.
  3. También hay parejas con normas muy distintas:
    1. Sólo acuden a locales a mirar y después se van a casa a disfrutar de la excitación. Estas estarían al filo y podrían considerarse no liberales, pero “en proceso”.
    2. Parejas “ojos que no ven corazón que no siente”: En este caso, pese a estar en un local liberal, ambos deciden no saber lo que hace el otro, por lo que actuarán siempre por separado.
    3. Parejas con libertad absoluta: Pueden quedar con terceras personas pese a no estar el otro miembro presente. Estas son conocidas como parejas liberales por el resto de las personas del ambiente, aunque mucha gente, a las parejas swingers también tienen tendencia a llamarlas liberales debido a que mantienen relaciones sexuales abiertas.
    4. Poliamorosas: Permiten vínculos emocionales con terceras personas. La gente del Lifestyle lo ve con cierto escepticismo. Aunque se reconocen que se ha dado la existencia de algunos vínculos entre tres o más personas, surgidas de la mera relación sexual.
Sin embargo, con todas estas definiciones nos empiezan a aparecer variedad de preguntas:
 
  1. ¿Una pareja que va sólo a mirar es liberal? En realidad muchas parejas acuden a clubes o a fiestas para mirar y acaban participando. Sin embargo, algunas hacen sólo esto: Entrar mirar e irse a casa a mantener relaciones en pareja como locos. Todas las parejas del ambiente Lifestyle están de acuerdo en que estas parejas no son liberales porque no se enfrentan a sus propias fantasías, refrenando sus deseos de abrir sus relaciones sexuales a terceros. En realidad son parejas que creen que acuden a un espectáculo que les enciende y les excita para imaginarse que lo hacen pero al final sin participar. Este tipo de parejas merecerá más adelante un artículo especial, da la batalla que libran en su mente entre sus deseos y sus represiones internas.
  2. ¿Las personas solas son liberales? Aquí podríamos distinguir entre tres tipos:
    1. Las que nunca han tenido una relación liberal pero dicen que sí. Esas son “de boquilla”. Se les supone pero nunca lo han probado de verdad.
    2. Las que sólo vienen cuando están solteras, o teniendo pareja pero les ocultan sus infidelidades con parejas swingers. Estas personas solas no serían liberales sino simples personas con ganas de divertirse o de cometer sus infidelidades. Son muchos los chicos que nos podemos encontrar sumergidos en el ambiente liberal, y las parejas los contactan, respetándose mutuamente.
    3. Aquellas que tuvieron pareja abierta y ahora están solteras. Estas sí pueden llamarse realmente liberales porque ya lo demostraron.
Tras los puntos anteriores, podríamos llegar a concluir que, pese a que todas las personas con sexualidad abierta se las defina como pertenecientes al estilo de vida liberal, las parejas swingers se mantienen juntas en todos sus contactos, mientras que las parejas liberales acuerdan mutuamente que podrán mantener contactos también por separado.

Las parejas swinger y liberales comparten los mismos espacios y locales, no existiendo diferenciaciones, por lo que la mejor manera de conocer su forma de entender el Lifestyle es conocer a otros y dar a conocer nuestros gustos. Siempre se respetan los límites de cada una, por lo que nunca se ha tenido la necesidad de agruparse según sus gustos. Lo mismo ocurre con terceras personas como los chicos o las chicas solas, que siempre son bienvenidos mientras respeten las reglas y los acuerdos de las parejas con las que interaccionan, de igual manera que la parejas siempre los respetan a ellos.

Como decíamos al comienzo de este artículo, no se pretende imponer un criterio de opinión, así que… ¿tú qué opinas? ¿Crees que swinger y liberal son lo mismo? ¿Por el contrario, crees que estas definiciones concuerdan con las diferentes formas de compartir su estilo de vida? Podéis conversar de ello en vuestras reuniones con vuestros amigos. El debate está servido.