Swinger

Orgías: Vuelven a estar de moda

Son muchos los autores que han escrito ríos de tinta acerca del aburrimiento como la nueva enfermedad terminal de occidente. Y algunos de ellos han retratado con igual desolación la búsqueda de un antídoto contra este aburrimiento a través del amor, el odio, la crueldad y, finalmente, las posibles variaciones de la vida sexual. Entre tales variaciones, por supuesto, se encuentra el sexo en grupo, una de las respuestas al tedio que la humanidad lleva padeciendo desde los albores de la civilización (quizá desde antes) con éxito francamente desigual. Con un pasado remoto en los esplendores de las antiguas civilizaciones romana y griega, y un presente en crecimiento que pocos conocen.

Cuando The Joy of Sex (“El placer del sexo”, libro de divulgación muy popular en su época, publicado en 1972) se publicó, sus lectores comenzaron por el capítulo ‘orgías’, lo que demuestra el alto grado de interés que despierta este tipo de práctica.

Un acercamiento a la visión moderna sobre el sexo grupal aparecía también en 2008 en una breve nota aparecida en The Independent y cuyo título podría traducirse como “Una breve historia del mete-saca grupal”, concluyendo que el sexo grupal era tan deseado como coartado por los tabús de la sociedad.

Son sólo dos indicios –el libro del francés Alex Comfort y el artículo del reconocido diario digital– de cómo el “prestigio social” de una práctica cuya última reivindicación seria pertenece a los sesenta, estaba de nuevo aumentando. La visión, por tanto, sobre esta forma de interacción entre los seres de mente abierta se viene plasmando en el aumento de una sexualidad que, pese a ser monógama, las parejas acuerdan experimentar conjuntamente con otras personas como parte de su sexualidad y su complicidad, beneficiándose de la unión en un plano superior que como pareja les aporta el explorarlo juntos.

El renacimiento del sexo en grupo

Por suerte o por desgracia, el ser humano no tiene un número infinito de armas contra el aburrimiento del que hablamos. Las dos principales parecen ser el sexo y el dinero como elemento de posesión y estatus. En consecuencia, parece estar acercándose de nuevo la liberación de las relaciones, esta vez de la mano de las parejas unidas, y parece estar llegando de vuelta el sexo en grupo como posible solución paliativa. O al menos algo así plantean libros como el best seller Pídeme lo que quieras (2013), una obra maestra de la aproximación a las relaciones swinger y grupales que ha tenido un enorme impacto sobre capas de la población totalmente liberadas de prejuicios, alentando, quizá, este retorno.

Algunas corrientes elitistas discriminan de entrada y sin complejos e incluyen algo que no se compra. La capacidad de practicar sexo en grupo.

Y algo así se ve también en un interesante artículo del Daily Mail, titulado “El auge de las orgías pijas de los swingers de clase media” y que parece retratar un renacimiento cuyos signos distintivos esta vez, parecen ser simples y radicales: la libertad de las relaciones entre parejas y grupales. No se trata de un intento de extender el sexo comunitario a todas las clases sociales o de liberar los cuerpos al tiempo que las mentes. No hay nada político, ni reivindicativo, ni arriesgado, en el fondo: va de tener mente abierta, no tener prejuicios por exhibir con otras personas el cuerpo y no tener reparo en usarlo. Recuerda más, como paradigma, a aquella bacanal que se podía ver en Eyes Wide Shut, la película de Stanley Kubrick que dividió a crítica y público. Pero si en aquel desahogo ornamentado para millonarios confusos aún se percibía un halo de misterio y ritual, aquí ha desaparecido. Por lo demás, los parámetros son casi idénticos: Elegancia, seducción y libertad sexual.

La escena de la orgía de 'Eyes Wide Shut', de Stanley Kubrick.

Escena de la orgía de 'Eyes Wide Shut', de Stanley Kubrick.

Estas nuevas orgías, como tantas otras tendencias sexuales, parecen haber brotado y prosperado primero en el Reino Unido. Sus protagonistas, como si se tratara de un anuncio cualquiera de coches de alta gama, tiene como protagonistas a parejas mentalmente liberadas, de carácter afable y extrovertido que buscan nuevas experiencias excitantes y, sobre todo “sofisticadas”. Acontecen en mansiones, yates o villas privadas, y no hay que ser demasiado imaginativo para imaginar escenas con mucho champán, bailes temáticos, torsos depilados, antifaces venecianos, unicornios en la piscina y, bueno, sexo en grupo.

“En Pure Pleasure Parties, en la capital del clubbing de España”, dice el artículo, “hay una gran habitación que consiste en una cama gigante donde todo está sucediendo”. No es que, en principio, se haya innovado mucho. El nuevo elitismo, pues, discrimina de entrada y sin complejos e incluye algo que no se compra, como la mentalidad liberal o swinger. Los organizadores reconocen que no se quiere a parejas de mediana edad. Ahora bien, ¿es eso realmente nuevo?

La tendencia cool del año

Algunos organizadores tienden a clasificar a los integrantes por criterios como tener un cuerpo extremadamente cuidado, y pertenecer a una clase de personas de economía holgada. Así, Chris Reynolds Gordon, director de Heaven Circle, organiza orgías exclusivas y la lista de entrada es tan exigente como la de cualquier club privado. Sólo hay noventa miembros. “Está muy de moda”, comenta. “No diré que es LA tendencia, pero es un poco lo que hay que hacer en este momento. Si les dices a tus amigos ‘fui a este sitio e hice esto’, probablemente ellos te contesten ‘qué curioso, nosotros hacemos lo mismo’”. “Puede usted hacer el amor con un montón de gente guapa y adinerada como usted”.

Por supuesto, ya que pagas y eres ‘cool’, tienes a tu disposición un servicio con comida y champán por ‘unos cuantos’ euros más. El resultado es parecido al de una sala VIP pero más respetuoso (estás en una casa privada) y con un sexo que tarda menos en llegar. “La idea”, dice otro organizador”, es la de una fiesta muy bonita donde el sexo es posible. La diferencia es que realmente son para una élite. Los teléfonos se dejan a la entrada. No hay posibilidad de ser grabado”.

Resumen: “puede usted follar con un montón de gente guapa y rica como usted, con la seguridad de que nadie le filmará mientras rueda por el sofá con la modelo de turno o se entremezcla con varias personas en una cama gigante”.

La tendencia de moda entre las comunidades Lifestyle

Sin embargo, cuando hablamos de parejas “normales y corrientes”, que no pertenecen a ninguna élite social, nos encontramos con la misma libertad en cuanto a mentalidad y concepción de las prácticas sexuales que comparten conjuntamente con sus parejas. Es cuando nos encontramos entonces de algún modo a estas orgías de nueva moda y a su idea central: “Aquí, como en cualquier otra parte, una mujer con un cuerpo normal pero armonioso o un hombre seductor y viril que no necesita ser Adonis, se ven rodeados de proposiciones halagadoras. Aquí, debido a la mayor cantidad de personas que comparten el mismo criterio, se multiplican los pensamientos de que el sexo grupal es beneficioso para ellos, por lo que se ponen de moda las fiestas privadas en villas, donde los grupos de parejas se reúnen con el único ánimo de diversión, compartir buenos momentos de seducción, y como no, sexo grupal.

Si no les dejan entrar a ustedes en tan discretos lugares o no les facilitan la entrada a alguna de las numerosas villas privadas donde se producen estas reuniones, en todo caso, siempre queda el consuelo de pensar que, bueno… ricos y pobres en el fondo hacemos lo mismo desde que el mundo es mundo, y si tenemos mentalidad abierta y nos solemos mover por el ambiente Lifestyle, tarde o temprano acabaremos siendo invitados a asistir.

En tu caso… ¿Asistirías a estas reuniones privadas? ¿Alguna vez os han invitado a asistir? ¿Conocéis villas privadas donde se realizan?